Una noche donde la niebla y la oscuridad cubren el paisaje de Ribadavia,

donde el misterio resurge de entre los rincones más ocultos.

 

Una noche de hechizos, donde la sombra de las almas camina por las calles,

donde los desamparados invocan a las brujas.

 

Una noche donde la música que suena es la de los pasos de la muerte, donde se

escucha el gemir del aire, donde permanece el rugir más salvaje.

 

Una noche de fuego, de viento, de lluvia, de humo, de alubión, de rocío e de folra.

 

Una noche, sólo una noche....